Efesios 8   

   Sermones Expositivos - Rut, Efesios, Santiago, 1 Juan
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Sermón sobre Efesios 4:1-6 ~ "Andad como es digno" ~ por John Abels con todos los derechos reservados. 

          Para facilitar el estudio de Efesios, he dividido el texto de esta carta en dos divisiones principales. La primera parte encierra los capítulos 1-3, y son claramente doctrinal, y la otra división, los cap., 4-6 son principalmente la práctica. La sección que hemos acabado de estudiar se constituye en su mayor parte por una exposición del propósito redentor de Dios y del lugar que la iglesia ocupa en ese propósito. En la última parte del libro, Pablo expone las implicaciones éticas que deben resultar al entender esa doctrina, e incita a los cristianos a que las pongan en práctica. Los temas de los capítulos que siguen son: la conducta del cristiano y la vocación del creyente. ¡Es fe en acción!

          Cristo dijo que vivamos en el mundo, pero no somos del mundo. Esta es nuestra posición con Cristo. El nos ha bendecido con toda bendición espiritual y ahora nuestro deber es apropiar esas bendiciones y eso lo hacemos cuando andamos como es digno de un hijo de Dios.

          V. 1 "Yo púes, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados...."

          Podemos decir que este es el versículo más importante, no solamente de este estudio, pero quizás de todo el libro. Reúne en una sola frase -"la vocación con que fuisteis llamados," el tema de los cap. 1-3, y en una breve petición, "os ruego que andéis como es digno," anuncia el énfasis de los cap., 4-6. La inferencia es que el alto llamamiento que el cristiano ha recibido lleva consigo responsabilidades muy serias

          "Andar," una palabra común de los cap. 4-6, se usa en las Escrituras para definir el curso de la vida de cada uno. En Efesios 2:2 vimos que antes andábamos en nuestros delitos y pecados, pero después de ser redimidos (2:2) andamos haciendo las buenas obras. "Andar como es digno de la vocación con que fuisteis llamados," (v.1) significa vivir de tal modo que nuestros hechos estén en armonía con nuestro llamamiento a la santidad, al servicio, y a la posición de un hijo del Rey. En los cap. 4-6 veremos nuestra relación con otros cristianos, nuestra relación con la sociedad, nuestra relación con nuestra propia familia, y nuestra relación con las fuerzas invisibles del mal.

          Esta mañana vamos a considerar algunas de las cualidades espirituales que son propias para un cristiano - para alguien que ha sido llamado a ser parte del pueblo de Dios. Estas cosas engrandecen el compañerismo y el bienestar general de la iglesia. Pero antes de comenzar con el v.2, veamos otros versos que hablan del "andar" del creyente. Filipenses 1:27, "...que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo,....combatiendo unánimes por la fe del evangelio." Colosenses, 1:10. "...que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios"

          Y, Pablo nos muestra su vida como ejemplo en 1 Tesalonicense 2:10 y su propio comportamiento como medida, "vosotros sois testigos, Dios también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes..."

          La única prueba de la salvación es el "andar" o el modo de vivir del cristiano, ¿Dónde debemos andar? (1 Juan 1:7) "Si andamos en la luz, como el es luz, tenemos comunión unos con otros." Andamos en la luz significa andar conforme los principios de la palabra de Dios. Mi hermano, si quieres vivir una vida victoriosa, una vida de santidad, se necesita estudiar la palabra de Dios mucho.

          Ahora comenzando con el verso 2, Pablo enumera algunos de las virtudes cristianas básicas, vv. 2,3 " con toda humildad y mansedumbre, soportáos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en vínculo de la paz:" Las primeras tres, humildad, mansedumbre, soportando, son las ideas semejantes. La humildad es lo opuesto al orgullo, Pablos dijo en Filipenses 2:3, "Nada hagáis por contienda o por vanagloria, antes bien con humildad...."

          El orgullo, o "la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo." (1 Juan 2,16) Y el creyente no debe ser del mundo. Debe demostrar humildad en su vida.

          La mansedumbre significa ser dócil hacia el prójimo y sumiso a Dios. En ninguna manera sugiere debilidad, o como alguien ha dicho, "manso pero no menso." Mansedumbre significa la buena disposición de cumplir la voluntad de Dios, y se manifiesta al prójimo en benignidad, paciencia, y quieto refrenamiento.

          El soportarse los unos a los otros está íntimamente relacionado con la paciencia. Significa "tolerancia." y el hombre tolerante no se enoja rápidamente: Tal hombre es capaz de soportar, con paciencia, las debilidades y defecto de otros. Pablo lo dice en esta manera en Colosenses 1:13, "soportaos unos a otros, y perdonaos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros."

          La paciencia es lo contrario del mal genio. Es la disposición del hombre que es "tardo para airarse" (Santiago 1:19) Tal persona sufre la injuria y el insulto sin tratar de vengarse.

          Y todas estas virtudes son necesarias para "guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz." V. 3 Cristo oró en semejante manera en Juan 17:21, "para que todos sean uno, como tu, oh Padre, en mi, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros:..." Ya somos de una sola familia. 1 Corintios, 12:13 dice, "por que por uno solo Espíritu fuimos todos bautizados en un mismo cuerpo."

          Así que, es preciso mantener la unidad y lo hacemos al someternos al Espíritu.

          Hay que hacer un esfuerzo sincero por promover esta "unidad" y esta frase en el v. 3 introduce el tema de los vv. 4-6 que habla del fundamento de la unidad. "Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación: un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y un Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, en todos."

          Hay numerosas cosas que dividen al pueblo de Dios: pero, también hay experiencias fundamentales internas que nos unen en esta unidad espiritual. Esta porción señala a siete de estas cosas que constituyen el fundamento sobre el cual el Espíritu efectúa esta verdadera unidad entre los cristianos.

          Las palabras "un cuerpo" se refieren a la iglesia, que se compone de todos los redimidos - es el cuerpo de Cristo, siendo él la cabeza. Es un organismo vivo por medio del cual se ha de dar a conocer  "la multiforme sabiduría de Dios...a los principados y potestades en los lugares celestiales." 3:10

          Y así como hay un cuerpo, también hay "un Espíritu" que imparte el poder, o energía, y da vida a este cuerpo.  1 Corintios 12:11 nos enseña que el Espíritu reparte a cada creyente un don, en particular, para llevar acabo esta obra.

          Por último, la meta común que ha sido puesta es la "esperanza de nuestra vocación," es decir, la participación final de la gloria de Dios.

          1 Juan 3:2, "Amados, ahora somos hijos de Dios, aún no se ha manifestado lo que hemos de ser: pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es." Tito 2:13, "aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro Señor Jesucristo."

          En el verso 5, tenemos otro conjunto de unidades. Mientras el primero se centralizaba en la tercera persona de la trinidad, este se centraliza en el Señor Jesucristo. Nadie puede llamarse cristiano si no reconoce a Cristo como su Señor. Romanos. 10:9 "si confesares con tu boca que Jesús es el Señor.....serás salvo."

          Según entiendo, los primeros cristianos defendieron celosamente este nombre del Salvador, y muchos prefirieron morir antes de llamar al emperador romano, Señor." Leí la historia de uno de los mas conocidos cristianos del segundo siglo, Policárpio, el anciano obispo de Esmirna. Cuando lo trajeron a juicio le mandaron que dijera: "César es Señor." El se negó e hizo ésta declaración "por 86 años he servido a Cristo, y El no me ha hecho mal alguno; ¿cómo, pues podré blasfemar contra mi Salvador y Rey?" Y por haber respondido de esta manera, el fiel testigo fue enviado a la horca, y así selló su testimonio con su muerte como mártir.

          Hermanos, el señorío de Cristo en la vida de sus hijos es parte del fundamento de la unidad. El es quien debe mandar. El es quien debe tomar las riendas de nuestra vida. El debe tener la preeminencia.

          "Una fe" - Esto no es un sistema religioso; no es un credo. Es la experiencia de haber confiado en el único Salvador y después perseverar en la doctrina de los apóstoles, (Hechos 2:42) Es poner en práctica la sana doctrina.

          "Un bautismo." - Se puede entender este término en dos maneras. Algunos dicen que es el bautismo del Espíritu Santo conforme 1 Corintios 12:13, "Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo,.." Y muy bien pudiera ser eso. Pero otros dicen que es mejor entenderlo como una referencia al bautismo en agua. El asunto de este versículo es que hay un Señor a quien se debe obedecer y adorar, y después de una experiencia de fe que trae la salvación viene la ceremonia externa y visible por la cual el creyente confiesa su fe abiertamente. También esta enseñanza tiene su mérito, porque todo creyente que tiene al Señor en primer lugar en su vida será bautizado en obediencia a El.

          Esta gloriosa lista de unidades espirituales llegan a su clímax y a su creación con la afirmación "un Dios, un Padre de todos." El Dios único y soberano es la fuente primaria de la unidad espiritual. El es Padre de todos los Cristianos, los creyentes judíos y gentiles, los ricos, y los pobres, los educados y los analfabetos, no importa la raza o nacionalidad. Dios es Padre de los que son salvos y forman un solo cuerpo redimido.

          La frase "en todos" habla del Dios que mora en nosotros y sugiere una relación personal íntima. El Dios y Padre mora "en" su pueblo por su Espíritu. Efesios 2:2 "el espíritu ahora opera en los hijos...."

          En este estudio hemos visto que debemos andar como es digno de la vocación con que fuimos llamados. El creyente debe manifestar, o desplegar, a Cristo por medio de las virtudes cristianas de las cuales Pablo mencionó solamente cuatro: humildad, mansedumbre, tolerancia y paciencia. Pudiéramos añadir muchas otras. Por ejemplo, el fruto del Espíritu según Gálatas, 5:22,23 "amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza;"

          También debemos promover la unidad del Espíritu. Debemos mantenerla intacta. El significado de "guardar la unidad" es "vigilar" y "montar guardia sobre," y esto sugiere un cuidado vigilante. El deber de cada cristiano es amar a su hermano, orar por el, y apoyarle en tiempos buenos y tiempos difíciles. En los vv 4-6 vimos las siete cosas que el creyente debe guardar para mantener la unidad cristiana. Pablo nos hace ver que la existencia de un solo cuerpo está en armonía con el único Espíritu y la única esperanza de nuestra noble vocación. Declara que solo hay un Señor y que solamente hay una fe.

          Se oye decir muchas veces, que son muchos los caminos que llevan a Dios, pero Pablo afirma que el único camino es el que abre ante nosotros la fe en Cristo. Cristo mismo dijo en Juan 14:6 "Yo soy el camino...nadie viene al Padre si no por mi." Afirma además que solamente hay un bautismo en agua que sea aceptable. El que hable de un sólo bautismo no niega que hay también un bautismo en el Espíritu. Jesús enseñó sobre ambos.

          Y, por último, el apóstol afirma que hay un solo Dios y que él es Padre de todo creyente. Aunque haya muchos dioses que sean llamados dioses, el Único verdadero es El. 1 Corintios, 8:5,6 "Pues aunque haya algunos que se llaman dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores ), para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, el cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él."

          Nuestro Dios quiere que andemos como es digno de un hijo de Dios. Pero antes de andar, tenemos que nacer. ¿Has nacido de nuevo? Cristo le dijo a Nicodemo en Juan 3:3 "el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios." Cristo habla de redención que hay en El. Si todavía andas en tus delitos y pecados, no hay tiempo más apropiado que ahora para recibirle como tu único y suficiente Salvador. Ven a El.

 
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